Honduras
.Su lucha por los más pobres, un trabajo en equipo y una visión de crecimiento a largo plazo de la ciudad representan los ejes centrales de la propuesta del aspirante nacionalista a la Alcaldía capitalina, Ricardo Álvarez.
Su carisma y talento nato de político lo han hecho famoso en los barrios y colonias capitalinas, donde siempre hay alguien -generalmente mujeres- que desea estrechar su mano o pedirle un favor personal.
Es un político que a pesar de haber nacido en “cuna de oro” ha sabido desdoblarse para comprender las necesidades de los más pobres. Un fiel católico que no se separa por ningún motivo de un crucifijo que le regaló su entrañable amigo monseñor Juan José Pineda. Álvarez asegura que cada paso que da lo pone antes en las manos de Dios y de la Virgen de Suyapa.
Vestido con su inseparable camisa color naranja y una desteñida gorra azul, que se han convertido en el sello distintivo de su campaña política, el actual edil, que compite por la reelección, asegura que desde hace casi cuatro años su pasión se llama Tegucigalpa y Comayagüela y ha dejado claro que los más necesitados ocupan el lugar más importante de su plan de trabajo.
Con un llamado a los electores a asistir con todas las fuerzas a las urnas para no permitir que otros decidan por ellos, Álvarez resume a EL HERALDO su proyecto de ciudad:
¿Por qué quiere seguir al frente de la Alcaldía Municipal?
Porque mi pasión es esta ciudad, y porque yo tengo un propósito, lo descubrí hace muchos años atrás y es mejorar el nivel de vida de las personas, trato que mis decisiones vayan enfocadas en ese común denominador. Mi enfoque primordial han sido y seguirán siendo primero los pobres, y es por ellos que quiero seguir implementando programas para que ellos sientan esos beneficios. Repito, la persona humana será siempre el eje fundamental de mi gestión.
¿Cuál es, a su juicio, el problema número uno de la ciudad?
Te voy a decir tres. La vulnerabilidad, el problema del agua y saneamiento y la red vial. El primer problema radica en que tenemos una ciudad con demasiada gente que ha venido perdiendo la esperanza a raíz de la pobreza y por eso debemos de montar una Estrategia de Reducción de la Tristeza (ERT), debemos devolverle la esperanza a la gente de que las cosas sí pueden cambiar, sí pueden mejorar.
El segundo grave problema es el agua. Hay 360 mil personas sin acceso a este vital líquido y esto trae como consecuencia enfermedad y muerte. Seguiré con mi programa de entrega masiva de agua vía tanques cisternas en esos barrios más pobres. Espero triplicar la entrega hasta ahora realizada de 110 millones de galones en los próximos cuatro años.
El tercero es la red vial. Me he cansado de decirlo, que la verdadera solución a eso es el peaje. Con las casetas de peaje tendremos más recursos para seguir desarrollando obras de infraestructura, como pasos a desnivel, calles, nuevos bulevares y hasta terminar el anillo periférico para inmediatamente iniciar otro.
Si usted es electo alcalde, ¿cuál será la primera misión que ejecutará?
Mi plan de gobierno no cambiará. Seguiré desarrollando masivamente mis proyectos para beneficiar a la gente pobre: la entrega de agua, la funeraria del pueblo, el programa de alfabetización, techos dignos, el bus de primero las damas, fútbol para la vida, las bodas gratis, el bufete del pueblo y ahora con los suelos dignos.
Con todos estos programas hacemos esfuerzos para erradicar la pobreza de los capitalinos.
¿Qué plan tiene previsto usted para evitar la burocracia en su nueva gestión?
Esa ha sido mi lucha y siempre lo he dicho, la Alcaldía Municipal puede perfectamente trabajar con 1,400 personas y no con más de 2,800 que hay ahora. En esta administración he removido más de 1,100 empleados innecesarios, pero con un grave problema, que se tuvieron que reintegrar 600 judicialmente. Yo no estoy en contra de la ley, de lo que estoy en contra es que si se despide a alguien es porque no se ocupa, pero este va y pone una demanda y puede ser reintegrado, esa es la parte donde no funciona bien esto.
Mi compromiso es que no permitiré más personal supernumerario.
Hay muchos problemas en la capital, pero un gran porcentaje de capitalinos coloca a la red vial como la principal exigencia ¿podrá complacerlos?
Las calles son importantes y seguiremos trabajando por mejorarlas, luchando por iniciativas como el peaje para tener más fondos que puedan ser destinados exclusivamente a la infraestructura vial de la capital. Pero no podemos tener el corazón solo lleno de asfalto. La solidaridad con la gente, especialmente los pobres, es mi misión. Mejorar la calidad de vida a más de 600 mil pobres que residen en esta ciudad debe y tiene que ser lo más importante.
¿Hay un plan para resolver de manera macro los problemas urbanísticos de la ciudad?
Tenemos todo un esquema estratégico del plan de ciudad denominado Plan Capital 450 y en su planteamiento se enfocan temas como el desarrollo humano y familia, medio ambiente, ordenamiento territorial y movilidad urbana. Somos más visionarios proponiendo soluciones a largo plazo que paulatinamente se irán viendo los resultados.
¿Con cuánto dinero deben contar las arcas municipales para que usted pueda hacerle frente a los problemas que ha enumerado?
No los puedo solucionar todos con una varita mágica, es todo un proceso. Solo en vulnerabilidad se requieren de 1,800 millones, y en el tema del agua 2,500 millones de lempiras, que son los temas que más urgen de respuesta. Las cantidades son enormes para construirlos de un solo, pero será por etapas y en una forma ordenada que vayamos cumpliendo con lo que más se necesita de entrada.
Su último llamado a los capitalinos. Que salgamos a votar con todas nuestras fuerzas, para que salvemos nuestra patria, la paz de nuestra nación y que se respete la democracia. No permitamos que otros decidan por uno.
