Honduras
.Las discrepancias entre los intereses del ex presidente Manuel Zelaya y los miembros de su resistencia son, por el momento, el principal obst谩culo para que Honduras logre una salida a la crisis pol铆tica que estall贸 el pasado 28 de junio.
Tras su retorno al pa铆s el lunes 21 de septiembre, Zelaya garantiz贸 que su objetivo era firmar el Acuerdo de San Jos茅.
Sin embargo, el acuerdo, en su punto 3, sepulta toda posibilidad de realizar una Asamblea Nacional Constituyente y garantiza al pa铆s que los poderes del estado no ser谩n disueltos, como se pretend铆a inicialmente.
El punto 4 del Acuerdo de San Jos茅 reafirma que de conformidad con los art铆culos 44 y 51 de la Constituci贸n, el voto es universal, obligatorio, igualitario, directo, libre y secreto, y corresponde al Tribunal Supremo Electoral, con plena autonom铆a e independencia, supervisar y ejecutar todo lo relacionado con los actos y procesos electorales.
En ese sentido, con su disposici贸n a firmar el Acuerdo de San Jos茅, Zelaya renuncia a la pretensi贸n de instalar una constituyente y se ve obligado a garantizar la realizaci贸n del proceso electoral sin injerencias que atenten contra la independencia y autonom铆a del TSE.
Estas dos determinaciones de Zelaya son las que no coinciden con los intereses de la resistencia zelayista, quienes ven como fin 煤ltimo de su lucha la instauraci贸n de un poder constituyente capaz de cambiar el sistema de gobierno en Honduras.
En el comunicado 23 del denominado Frente Nacional de Resistencia Popular, elaborado el domingo 6 de septiembre, los delegados acuerdan y plasman en el punto 3: "ejecutar un desconocimiento activo de la farsa electoral convocada por los golpistas".
En el punto 4 exigen "la restituci贸n inmediata del presidente Zelaya". En el punto 5 advierten que, una vez restituido el orden constitucional, hay que "luchar por una asamblea constituyente democr谩tica y popular con participaci贸n de los diferentes sectores sociales".
Tales determinaciones, tomadas el domingo 6 de septiembre, contravienen lo dispuesto en el Acuerdo de San Jos茅 que Manuel Zelaya dice estar dispuesto afirmar. En consonancia con los intereses de la resistencia zelayista, trascendi贸 que hubo serias discrepancias luego de que Zelaya aceptara reunirse con los candidatos presidenciales, entre ellos el nacionalista Porfirio Lobo Sosa, el liberal Elvin Santos, el democristiano Fel铆cito 脕vila y el pinuista Bernard Mart铆nez.
Todos ellos han sido calificados por la resistencia zelayista como part铆cipes directos o indirectos de los acontecimientos del 28 de junio.
Y ante la inconformidad de un sector af铆n a Zelaya, trascendi贸 que sendos pactos pol铆ticos estar铆an fragu谩ndose bajo la mesa, incluso con la posibilidad de que un nuevo gobierno acepte una consulta popular para convocar a una constituyente.
Aparentemente, esta posibilidad pudo haber sido abordada por alg煤n aspirante presidencial durante la reuni贸n con Zelaya Rosales en la embajada de Brasil.
A su salida de la sede diplom谩tica, convertida en cuartel zelayista, algunos candidatos expresaron la necesidad de consultar al pueblo para hacer cambios en la Carta Magna.
"El pueblo tiene derecho a que se le consulte", dijo el nacionalista Lobo Sosa, mientras que el liberal Santos declar贸 que no rechaza la idea de la consulta siempre que se haga en base a ley. En t茅rminos parecidos se pronunciaron el democristiano Fel铆cito 脕vila y el pinuista Bernard Mart铆nez.
No hay asidero legal
Un posible pacto pol铆tico ser铆a una aberraci贸n jur铆dica y constitucional m谩s, ya que la carta magna vigente proh铆be la instalaci贸n de una asamblea nacional constituyente y tipifica como delito la pretensi贸n de modificar sus art铆culos p茅treos, delito por el cual ahora se persigue a Manuel Zelaya y a varios de sus colaboradores.
El analista pol铆tico Ra煤l Pineda Alvarado es de la opini贸n que los candidatos presidenciales deben tener mucho cuidado ahora que han entrado en el ambiente negociador.
"Los pol铆ticos deben comprometerse con el pa铆s. Deben ser transparentes en sus posiciones y olvidarse de la subcultura de la trampa. Este es un momento para que los pol铆ticos, que juegan en el modelo democr谩tico, procuren grandes consensos para provecho del pa铆s", expres贸.
"Necesitamos pol铆ticos motivados por un elevado patriotismo. En este momento Honduras ocupa consensos", a帽adi贸 Pineda.
Ese es el esp铆ritu que el mediador 脫scar Arias, presidente de Costa Rica, pretende mantener cuando incluye en el acuerdo la prohibici贸n de una constituyente, por ser precisamente ilegal.
"Para lograr la reconciliaci贸n y fortalecer la democracia, reiteramos nuestro respeto a la Constituci贸n y las leyes de nuestro pa铆s, absteni茅ndonos de hacer llamamientos a la convocatoria a una asamblea nacional constituyente, de modo directo o indirecto, y renunciando tambi茅n a promover o apoyar cualquier consulta popular con el fin de reformar la Constituci贸n para permitir la reelecci贸n presidencial, modificar la forma de gobierno o contravenir cualquiera de los art铆culos irreformables de nuestra carta fundamental", dice el punto 3 del acuerdo.
Pineda Alvarado, ex diputado, tiene claro su pensamiento respecto a la posibilidad de una constituyente en Honduras.
"La constituyente no tiene ning煤n asidero jur铆dico actualmente. Cualquier intento de montar una carece de fundamentaci贸n legal". Record贸 que en el orden pol铆tico las constituyentes se dan producto de grandes consensos.
Las divergencias en torno a los intereses de Zelaya y sus seguidores se profundizan en el justo momento en que la comunidad internacional ha moderado su lenguaje en torno a la crisis que vive Honduras. La Uni贸n Europea quiere a todos los embajadores en el pa铆s, la OEA ahora no logra consenso sobre la posibilidad de desconocer las elecciones, Estados Unidos y M茅xico han expresado que no defienden individuos sino el sistema democr谩tico.
Adem谩s, trascendi贸 que la noche del martes supuestamente se realiz贸 un encuentro en la base de Palmerola entre las m谩ximas autoridades del pa铆s y altos personeros de la Organizaci贸n de Estados Americanos (OEA).
En ese escenario, la comunidad internacional aparentemente presiona por la restituci贸n de Zelaya, la cual podr铆a ser simb贸lica; la resistencia zelayista, por una constituyente con poderes para cambiar la forma de gobierno; y el gobierno actual, por las garant铆as que permitan a Honduras seguir viviendo en paz y democracia.
* Falta de seriedad: Zelaya en un principio acept贸 el Acuerdo de San Jos茅, despu茅s lo rechaz贸 y ahora est谩 dispuesto a retomarlo. No se le ha visto una posici贸n fija respecto al tema.
PLAN SAN JOSE
Unidad. Ordena a Zelaya organizar un gobierno de unidad nacional, una vez restituido en el poder, integrado por representantes de los partidos pol铆ticos.
Amnist铆a. Pide al Congreso Nacional una amnist铆a para lograr la reconciliaci贸n de la familia hondure帽a. La amnist铆a es exclusivamente para los delitos pol铆ticos cometidos con ocasi贸n del conflicto.
Restituci贸n. Ordena la restituci贸n del presidente Zelaya como primer paso para lograr la reconciliaci贸n nacional.
Comisi贸n de verificaci贸n. Se pide la creaci贸n de una comisi贸n de verificaci贸n para esclarecer los hechos ocurridos antes y despu茅s del 28 de junio.
Comisi贸n de la verdad. Crea una comisi贸n de la verdad con el prop贸sito de identificar los actos que condujeron a la crisis.
