Honduras
.La ciudad de Danlí lucía casi desierta ayer durante toda la jornada, en obediencia al toque de queda decretado por el gobierno.
No hubo clases en escuelas y colegios, el servicio de transporte interurbano hacia Tegucigalpa y poblaciones del interior del departamento fue suspendido y la mayoría de los sitios comerciales estaban cerrados.
Solo las maquilas de tabaco, que dan empleo a más de diez mil personas, funcionaron con regularidad en horarios de seis de la mañana a cinco de la tarde.
Las carreteras y las calles de la ciudad de Danlí lucieron solas durante toda la jornada y solo algunos pequeños grupos se atrevían a salir de sus casas.
Algunos ciudadanos reaccionaron indignados contra la Policía Preventiva, que desde las patrullas advertía por altavoces a los escasos transeúntes, que se refugiaran en sus casas, porque de lo contrario serían detenidos en observancia del toque de queda. Varios retenes fueron colocados en la pavimentada desde Danlí a Tegucigalpa, así como en las carreteras que llevan al valle de Jamastrán donde los seguidores de Zelaya son numerosos y están organizados.
