Honduras
.El presidente venezolano Hugo Chávez tiene razón en decir que Honduras era “el flanco más débil de la Alba”, debido a la falta de valores y formación ideólogica de Manuel Zelaya y su anillo de colaboradores, sostiene el analista político Raúl Pineda Alvarado.
El entrevistado manifiesta que en Honduras nadie concibe al ex presidente Zelaya como un hombre de izquierda, sus antecedentes históricos más bien lo perfilan como un hombre afín a los sectores más reaccionarios y conservadores de la política nacional.
Pineda Alvarado recordó que hasta hace ocho meses, más en broma que en serio, Zelaya declaró en forma tibia que su gobierno era de centro-izquierda, una postura en la que nadie creyó y solo fue utilizada como un mecanismo para satisfacer un interés mezquino, que era montar una constituyente para asegurar su continuidad en el poder.
Días después dijo que le quitaran lo de “centro”, sin confesar que pasaba a ser de izquierda.
Según el analista, tiene muchas razones Chávez para sentirse engañado y probablemente estafado por una minoría política del gobierno de Zelaya, que utilizó el proyecto del socialismo del siglo 21 y los recursos de la Alba para asegurar la continuidad en el ejercicio y el disfrute de las satisfacciones y privilegios que da el poder.
“Yo creo que el mundo se tiene que dar cuenta que Zelaya fue electo legalmente, pero fue sustituido legalmente. La simpleza de ese razonamiento debe ser el argumento que debe presentar el actual gobierno de Honduras ante la comunidad internacional para ser visto con tolerancia frente a un acontecimiento que no debe ser motivo de celebración, porque solamente es la cosecha de una decisión equivocada que se tomó hace cuatro años, pero que tiene que servir como reflexión de los políticos para considerar que la fortaleza de la democracia se cimienta en el respeto y el apego a la ley, y no en el abuso y violación de la misma, y para que entendamos todos que debe mantenerse un modelo económico que tenga un enorme sentido social, que combine las fortalezas del Estado con las bondades del mercado”, precisó el analista.
Frente al caso de Honduras, según Pineda Alvarado, el presidente Chávez evidencia que hizo una “mala inversión” porque Zelaya jamás perteneció al club donde están Evo Morales, Rafael Correa y otros líderes de la izquierda carnívora latinoamericana que van a llegar hasta las últimas consecuencias en defensa de la filosofía del socialismo del siglo 21.
Esta inversión que Chávez hizo en Honduras no le sirvió para consolidar de manera efectiva una cabeza de playa que le permitiese una influencia regional y absoluta que lo posesionase o empoderase más en los organismos o grupos que ya controla como la OEA, el Grupo de Río o Caricon; en ese sentido, el último fracaso que se perfila es el fortalecimiento de la oposición interna en Venezuela, que mira lo que pasó en Honduras como el rompimiento de un paradigma y la posibilidad de que pueda repetirse en ese país sudamericano ante el comportamiento autoritario y caudillista del presidente Hugo Chávez, concluyó el analista.
