Honduras
.Jorge Yllescas, analista político, dice que Zelaya no debe regresar al poder y que, si retorna, es a la cárcel.
“El ex mandatario puede venir y someterse a las leyes de Honduras y, si en el juicio aparece responsable, se le deducen las penas correspondientes; y si es inocente, igualmente”, dijo.
“Nadie le prohíbe que venga y que venga a enfrentar los juicios, que quede realmente en evidencia que aquí se aplica la justicia”, expresó.
El entrevistado reconoce que hay una mediación internacional que busca una solución a la crisis, pero “las últimas decisiones las tomamos los hondureños”.
Ojalá, dijo Yllescas, que la mediación no vaya a contribuir a la confrontación.
Para Yllescas, ex director ejecutivo de ingresos durante la administración Flores, la actual “es una oportunidad extraordinaria de que en Honduras se construya un estado de derecho”.
¿Perdón?
Sobre la posibilidad de que se emita un decreto de amnistía, el entrevistado es de la opinión de que esta no debe abarcar los delitos de lesa patria y corrupción.
Los delitos de lesa patria son aquellos en los que se ha puesto en peligro la soberanía nacional, el sistema democrático y cuando se han irrespetado los poderes del Estado.
“Estos delitos son más graves que el de matar o el de robar porque se le hace daño a todo un país, a siete millones de habitantes. Estos delitos en ninguna parte del mundo son objeto de una amnistía”.
Sin embargo, este analista dice que sí se debe negociar, (pero) bajo el entendido de que el retorno de Zelaya a la Presidencia de la República no debe ser objeto ni siquiera de conversación.
“Se puede negociar que se quede en el exterior, que se le den garantías, que venga con todas las garantías del caso, que no se le va a encarcel de inmediato. Pueden haber muchas negociaciones, pero la que no debe incluirse es que él continúe en la presidencia de la República”, insistió Yllescas.
El deseo de este analista es que se logre una negociación en Costa Rica, pero que concluya en que Zelaya no debe regresar a su país a ejercer los últimos seis meses de su mandato.
Reconoció que los hondureños estamos ante una situación sumamente compleja, inédita. “Hemos sido protagonistas de una nueva situación en el mundo, de casos dignos y propios del derecho internacional, del derecho constitucional”.
