Estados Unidos
.A medidas pasan las horas, la comunidad internacional empieza a conocer no solo la posición del depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, sino también la de los hondureños dentro del país.
Gobiernos como Colombia y Guatemala, en la región, han adelantado su rechazó a una solución militar a la crisis hondureña, tal como la plantea su par venezolano Hugo Chávez.
El presidente de Colombia, Álvaro uribe, alertó ayer sobre la necesidad de “mantener firme” el principio de no intervención, horas antes de que los cancilleres de las Américas se reunieran de emergencia en la sede de la OEA para pronunciarse sobre la situación en Honduras.
“Cuando se viola el principio de no intervención se crean enormes dificultades políticas en el país intervenido”, dijo.
“Esas dificultades políticas se convierten a su vez en fuentes que crean dificultades a las instituciones democráticas”.
Uribe, quien habló con reporteros al concluir su visita de dos días a Washington, no especificó si su gobierno se opondría en el seno de la OEA, durante la reunión ministerial, a una decisión sobre Honduras que pudiera tener visos de intervención.
Aunque asesores del mandatario, quien se entrevistó el lunes con el presidente Barack Obama en la Casa Blanca, hicieron notar que sus comentarios se orientaban más bien a las posiciones que tuvieron gobiernos como el de Venezuela, luego de los ataques de Colombia a una base de la guerrilla en territorio ecuatoriano hace 15 meses.
El presidente venezolano Hugo Chávez invitó incluso al embajador colombiano a abandonar el país, pero ahora ha mencionado la posibilidad de enviar efectivos militares a Honduras para restaurar el orden constitucional, dijeron las fuentes hablando bajo condición de no ser identificadas.
“El respeto tiene que ser a todas las horas, en todos los casos y no puede ser sesgado: en un caso sí, en otro caso no”, dijo Uribe. “Hay que llevar de la mano el respeto a los principios de la libre determinación democrática de cada pueblo y el principio de la no intervención”.
Respuesta de Obama
Un análisis sobre la posición del presidente estadounidense, Barack Obama, realizado por la AP, refiere que al enfrentar la primera crisis latinoamericana de su presidencia, Obama presentó una respuesta clara y ágil que no pudiera interpretarse como intervencionismo estadounidense, tan detestado en la región.
Así que condenó el golpe en Honduras apelando al amigo más confiable: la democracia.
“Nos quedamos en el lado de la democracia, la soberanía y la autodeterminación”, dijo Obama el lunes ante una pregunta sobre el exilio forzado del presidente hondureño Manuel Zelaya, una destitución que ha generado críticas internacionales y conmocionado a una parte de planeta que se ha esforzado para librarse de regímenes totalitarios.
El punto no pasó desapercibido. Obama mencionó ocho veces alguna variante de la palabra democracia. Incluso terminó mencionando a George Washington.
La respuesta colocó a Obama junto a gran parte del planeta, ya que Honduras y su nuevo presidente designado, Roberto Micheletti, rápidamente quedaron aislados.
Obama dejó las diferencias más conflictivas para que los hondureños las resuelvan, pero ofreció la participación estadounidense junto a organismos internacionales para lograr una solución pacífica.
Todo eso estuvo claro. Lo que sigue, no tanto.
Obama mostró su estrategia: trabajar con organizaciones ya existentes, especialmente la Organización de Estados Americanos, que agrupa a las naciones del Hemisferio Occidental, y no dictar una respuesta estadounidense de forma unilateral.
Eso fue lo que él prometió durante una cumbre en América Latina hace dos meses: Estados Unidos es un socio igual, no un socio mayor, en la región.
Pero en lo político, la destitución por la fuerza de un presidente democráticamente electo exige la respuesta de un mandatario estadounidense.
Así que Obama, a quien republicanos criticaron por reaccionar muy lentamente a la crisis electoral en Irán, rápidamente expresó su preocupación desde que Zelaya fue expulsado de su país.
Guatemala
El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, llamó ayer a una salida institucional y pacífica a la crisis generada por el golpe de Estado en Honduras, que sacó del poder al presidente Manuel Zelaya.
“La solución de Honduras debe ser pacífica, institucional y de pleno respeto a los derechos constitucionales y humanos de todos los hondureños y de todos los ciudadanos de otros países que están en Honduras”, afirmó Colom en rueda de prensa.
“Definitivamente nuestro gobierno, ni ningún gobierno en la reunión de ayer (lunes en el Sistema de la Integración Centroamericano en Managua), tiene la más mínima idea de que una movilización militar podría ser la solución de Honduras”, subrayó Colom.
Taiwán reafirma vínculos
La situación política de Honduras no afectará las relaciones entre ese país y Taiwán, declaró ayer el presidente taiwanés Ma Ying-jeou, al emprender una gira latinoamericana.
“Esto no afectará las relaciones entre nuestros países”, dijo Ma en el avión que lo llevaba a San Francisco (EE UU), donde hará escala en su periplo por Panamá y Nicaragua, informó la televisión taiwanesa.
La gira debía incluir Honduras, pero esa etapa fue cancelada debido a los acontecimientos en ese país. “Buscaremos el momento adecuado para regresar a Honduras”, dijo Ma.
Taiwán, una isla considerada por China comunista como una provincia rebelde, tiene relaciones diplomáticas con solamente 23 países, la mayoría de ellos centroamericanos, caribeños y pequeñas islas del Pacífico.
Mientras los países izquierdistas latinoamericanos continúan con su posición de respaldo a Zelaya.
* Uribe alertó sobre la necesidad de “mantener firme” el principio de no intervención.
Zelaya se reunirá con Thomas Shanoon
El depuesto presidente Manuel Zelaya se reunirá con funcionarios de rango medio del departamento de Estado, anunciaron oficiales del gobierno estadounidense.
Zelaya probablemente sea recibido por el subsecretario de Estado para Asuntos Latinoamericanos, Thomas Shanoon, y no se encontrará con la titular Hillary Clinton o el presidente Barack Obama.
Zelaya viajó a la capital estadounidense invitado por la Organización de Estados Americanos a fin que pueda intervenir en el foro continental.
Zelaya, que durante su administración criticó al gobierno estadounidense por su intervencionismo en la región, parece depender de Washington para regresar al poder, ya que es el país con más influencia.
En la pasada asamblea general de la OEA en San pedro Sula, Zelaya y su entonces canciller Patricia Rodas se burlaron de Shanoon cuando pidió que le dieran la versión en inglés de la resolución sobre suspender la resolución que suspendió a Cuba del organismo continental.
También se negó a asistir a una reunión con el vicepresidente Joseph Biden en costa Rica, adonde fueron invitados los mandatarios de la región.
El portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, señaló que Clinton tampoco participaría en la reunión de emergencia de la Organización de Estados Americanos (OEA), dedicada la crisis política en Honduras, precisó.
