Honduras
.Jesús se encuentra con su santísima madre. Probablemente María, la madre de Jesús, fue una de las personas que lo impulsó a seguir luchando; el amor de una madre es inconfundible.
María también acompaña y fortalece a tantas madres que sufren mientras sus hijos e hijas emprenden el peligroso camino a otros países, aquellas madres que sufren la muerte de su hijo a causa de la delincuencia, aquellas madres que no duermen ni comen por cuidar a sus hijos enfermos en los hospitales, las madres de los jóvenes involucrados en las drogas o el alcohol, las madres que son golpeadas o insultadas por sus hijos e hijas, pero que por amor a ellos callan, aguantan, se entregan sin límites.
Pidamos por todas las madres que viven bajo el umbral de la pobreza para que sepan que Dios no les abandona, para que nuestros gobernantes implementen verdaderas políticas de erradicación de la pobreza que impacta en miles de madres.
Por todas las madres que han sido abandonadas por sus esposos que luchan por la educación de sus hijos, para que sepan que recibirán una gran recompensa por sus fátigas, lágrimas, luchas y sacrificios, oremos.
