Honduras
.En el mundo, muchas veces vemos tanto mal y odio, que parece que no hubiese gente buena, pero el camino de la cruz nos muestra que en medio del mal del dolor hay personas de buen corazón.
La acción espontánea de la Verónica al decidir limpiar el rostro de Jesús es un gesto de ternura y de valentía, quién en medio de burlas y golpes se enfrenta a los soldados y se acerca a limpiar el rostro de Jesús.
Y es que La Verónica, sin importar el qué dirán, se acercó para tocar el rostro hinchado por los golpes, lleno de sangre y tierra; si tú tuvieras la valentía de aquella mujer y vieras el rostro de Jesús en los pobres, seguro que en tu corazón él estamparía su imagen.
Señor, danos fe para verte en nuestros hermanos, permite limpiar tu rostro en el que sufre, en el desamparado, en el desnutrido, en el que no tiene techo ni cobijo.
El rostro de nuestra Honduras también necesita ser limpiado de tanta mentira, división, sectarismo, indiferencia, por eso debemos comprometernos a limpiarlo a fuerza de hacer el bien.
Permítenos, Señor, ver de frente tu divino rostro y haz que seamos imagen de tu amor, para que todos nos comprometamos a llevar amor donde hay odio, a llevar paz donde hay confusión, a llevar el bien donde hay mal.
Ayúdanos a transformar un ambiente de angustia por esperanza.
Haz que seamos imagen de tu amor, a través del cambio de todos aquellos que manchan el rostro del país con sus actitudes sectarias, con sus decisiones totalitarias para que sepan que Dios quiere enjugarles sus corazones y ayudarles a cambiar sus vidas con su divina misericordia.
Por quienes manchan sus manos con dineros producto de acciones que surgen por el mal como el secuestro, el lavado de activos, el sicariariato, de la extorsión, del robo en las arcas del Estado, para que dejen que el Señor limpie sus malos pensamientos y acciones y cambien de actitud, roguemos al señor.
Concédenos cambiar y limpiar el corazón de piedra de tantos hermanos indiferentes, y devolverles el corazón de carne que han perdido.
Señor, ayúdanos a llenar de honradez el corazón de tantos corruptos para que no desfiguren más el rostro de Cristo en los más humildes y necesitados a causa de su avaricia desmedida.
